sábado, 6 de febrero de 2010

[BP: 2] "Veinte mil leguas de viaje submarino" - Julio Verne

"Vuestros artistas modernos no son ya sino antiguos; tienen dos o tres mil años de existencia y los confundo en mi mente. Los maestros no tienen edad."
Julio Verne

Ficha
Lugar: Francia
Año: 1869
Calificación: 9

Julio Verne fue un hombre visionario. A través de sus novelas, se nos revelan aventuras que nos llevan a lugares remotos. A diferencia de Swift, las obras del galo no tienen un sentido crítico, sino que sólo se limitan a describir los viajes. Debo reconocer que acercarme a este libro me resultó algo difícil, luego de haber experimentado una gran decepción al leer La vuelta al mundo en ochenta días. Tal parece que dicha novela fue escrita de la misma manera como debe realizarse el viaje que describe: con prisa excesiva. SPOILER Las descripciones de los sitios que visita son magras -cuando no nulas-; el plazo de 80 días en lugar de representar un elemento de continua emoción, es apenas una fecha más; y, lo más decepcionante de todo, el final es totalmente estúpido.

Una obra mucho más brillante de este autor es Viaje al centro de la Tierra. Aunque no es mucho más verosímil que La vuelta al mundo en ochenta días, en ella abundan las descripciones vívidas, el peligro y las emociones. Veinte mil leguas de viaje submarino me parece aun superior a Viaje al centro de la Tierra. Además de las anteriores cualidades, el misterio que ofrecen Nemo, el Nautillus y su tripulación, así como el contraste entre las personalidades de Aronnax y Land, nos muestran un Verne mucho más depurado, quizá en esplendor. [Maldigo mil veces a quien se le haya ocurrido darle el nombre de "Nemo" a un pez payaso.] Me parece, sin embargo, que Verne exagera en la proporción de datos irrelevantes (quizá en un intento de mal gusto por alardear sus conocimientos), tales como las coordenadas exactas y repetitivas y el nombre científico de los seres que habitan el océano.

A mi modo de ver, el Nautillus es la amalgama entre la ciencia y la necesidad imperiosa de evitar al género humano. Es posible que el viaje del capitán sea una alegoría: para obtener algún exito científico, es necesario abstraerse, recluirse y andar sobre lo desconocido. Por otra parte, Nemo (Veinte mil leguas...), Lindenbrock (Viaje al centro...) y Fogg (La vuelta al mundo...) son la representación del hombre que deseó ser Verne: un hombre sabio, reconocido, ligado a la ciencia, de carácter ermitaño: un Holmes. La dupla sabio-sirviente es también un recurso utilizado en las tres obras: Annorax-Consejo, Lindenbrock-Hans y Fogg-Passpartout; Verne, en ellas, ensalza la labor de los sirvientes, al tiempo que destaca su gran utilidad y su fidelidad.

Personalmente, disfruto leer libros sobre viajes. Especialmente los que tratan de viajes fantásticos. Leer un libro es escapar. Y leer un libro sobre una fantasía es escapar dos veces. En suma, este libro es altamente recomendable, un indiscutible en la biblioteca personal de cualquiera.

Curiosidad: en esta obra no hay personajes femeninos.

sábado, 30 de enero de 2010

Minucias del lenguaje



 "Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento."
George Orwell


 El lenguaje es una maravilla. Es común que, por la cotidianeidad de su uso, lo subvaloremos. No deja de ser sorprendente cómo millones de personas han acordado cierto significado para algún sonido específico proveniente de una cavidad corporal. El lenguaje es un ente vivo, que se modifica según las necesidades de sus usuarios, ora agregando nuevos vocablos, ora quitándolos, e incluso aumentando el número de significados que una palabra posee.

El título de esta entrada corresponde a una serie de artículos de José G. Moreno de Alba, actual director de la Academia Mexicana de la Lengua (su sitio lo pueden hallar aquí). Sin querer equipararme con este hombre, me gustaría hacer algunas reflexiones respecto a algunos elementos de la lengua española que se habla en México. 

En primer lugar, quiero explorar algunas expresiones que se han venido haciendo camino entre el habla mexicana y cuyas raíces son netamente inglesas. La palabra "bizarro" se ha venido entendiendo como sinónimo de "estrafalario, extraño"; sin embargo, esta palabra sólo tiene dos significados "valiente" y "generoso". En efecto, en inglés, "bizarre" tiene la primer connotación, de ahí que se la haya venido dando un significado que en español carece. Otra palabra que ha sufrido este mismo fenómeno es "soportar". En más de una ocasión he escuchado que a esta palabra le dan el significado de "apoyar", mientras que su significado real es el de "sostener, llevar sobre sí una carga". Naturalmente, se hace referencia a la palabra inglesa "support", cuyo significado en aquella lengua difiere del que en español tiene la palabra "soportar".

Además de las palabras, algunas expresiones también se han tratado de incorporar a la lengua mexicana. Tal es el caso de la frase "en adición", la cual proviene de una traducción directa de la expresión anglosajona "in addition". El uso de esta frase me parece innecesario, toda vez que en español existen suficientes frases cuyo significado es muy similar, tales como "asimismo", "además" y "también". Otra de las expresiones que ha tenido similar destino es "hacer sentido", que deviene directamente de la frase "make sense". En español la expresión correcta es "tener sentido". Resulta particularmente extraño que se desee cambiar "tener" por "hacer"; el cambio no obedece a ampliar el lenguaje, sino únicamente a una mala traducción (¿imitación?) de la parla inglesa.

La corrupción del lenguaje debida a la imposición voluntaria (!) de homologar otra lengua no es la única amenza que enfrenta la lengua mexicana. También, y nuevamente debido a la cotidianeidad, las personas utilizan palabras cuyo significado no conocen. Esto es particularmente cierto en algunas frases. Así, por ejemplo, en innumerables ocasiones hemos leído la frase "no obstante" sin reparar en el significado de "obstante". "Obstar" significa "impedir, estorbar, hacer contradicción", de lo que se colige que "no obstante" significa "no impide que".

Por otra parte, existen frases de las que conocemos el significado de sus componentes por separado (esto es, de las palabras que las conforman), pero que, bien examinadas, su composición resulta extraña. Por ejemplo, todos entendemos que la frase "desde luego" se refiere a una expresión de asentimiento sinónima de "claro" y "por supuesto"; empero, analizando por partes dicha frase tenemos que "desde" sugiere un punto de partida y "luego" se refiere a "después" o a "entonces", por lo que una persona que no hable español y trate de traducir dicha frase tendrá que "desde luego" signfica "desde después" o "desde entonces", ambos muy lejos de lo que queremos dar a entender. Otra ejemplo de este tipo de frases es "al corriente". La contracción "al" no merece mayor explicación; "corriente", a su vez, tiene 17 significados* y hay que recurrir al tercero de ellos para entender la frase: "[q]ue está en uso en el momento presente o lo estaba en el momento de que se habla." Incluso así, sería imposible que un extranjero entendiera la frase por su cuenta. 

Existen muchas otras palabras y frases que evidencian la corrupción del lenguaje. No he querido extender más este tema para no hacerlo engorroso. Sólo quiero llamar su atención para que adviertan que muchas veces no somos conscientes de lo que decimos o escribimos. Lo irónico radica en que, a pesar de ello, llegamos a entendernos.


*Todos los significados a los que se refiere esta entrada fueron tomados del Diccionario de la Lengua Española.

martes, 19 de enero de 2010

[BP: 1] "Las intermitencias de la muerte" - José Saramago


 
"Antes la muerte, señor primer ministro, antes la muerte que tal suerte."
José Saramago


Ficha
Lugar: Portugal
Año: 2005
Calificación: 8

Saramago se ha consolidado como un escritor cuya principal virtud es la de mantener una comunicación muy estrecha con el lector. A través de sus obras, el lector es llevado de la mano por el narrador (generalmente omnisciente) a lo largo de la novela. Considero que ésta es una de las principales revoluciones del autor lusitano: el narrador deja de ser un cómplice del autor para convertirse en un amigo del lector.

Otra de las características de Saramago es la adhesión a aquella corriente que pugna por conservar la coma y el punto como únicos signos de puntuación. Él declara que escribe de esa manera porque quiere que el lector sea un agente activo, además de que resalta que de esa manera se genera un vínculo entre la música y la lectura. Si bien esto puede inquietar a algún lector, me parece que no presenta mayor dificultad acostumbrarse a la falta de signos de admiración y puntuación, así como de guiones y comillas. A diferencia de Saramago, y de la mayoría de los jóvenes, yo prefiero conservar la puntuación tal como es ahora.

Respecto a la obra, creo que el autor tiene la capacidad de abordar un tema casi exhausto y hacer de él algo casi nuevo. Personalmente, SPOILER me decepcinó mucho el cambio que hace de la trama hacia la mitad del libro. Hubiera preferido que continuara evaluando las consecuencias de la ausencia de la muerte. Mostrar a la muerte como casi una mujer más, con deseos y dudas me parece algo poco original y de escaso valor literario, además de que deja inconclusa la situación en aquel país.

Al contrario de lo que suele pensarse, en la obra se evidencia que la supresión (temporal o permanente) de la muerte no constituye un alivio para la sociedad. Muy al contrario, la ausencia de la muerte implica nuevos retos no menos penosos que la muerte misma. El resultado es una paradoja: la muerte se convierte en un bien deseable (necesario, cuando menos). La siguiente interrogante se asoma a lo largo de la obra: ¿hasta qué punto el hombre se halla habituado a la muerte?

El libro es recomendable hasta cierto punto, ya que invita a la reflexión acerca de cómo cambia el comportamiento humano una vez que las cosas no se dan como se espera. Esta obra se encuentra muy por debajo de "El Evangelio según Jesucristo" y aun de "La caverna" (ambas del mismo autor); sin embargo, es valiosa en tanto continúa ofreciendo una ventana hacia lo inexplorado. Saramago es uno de mis autores favoritos y "Las intermitencias...", aunque por debajo de las obras antes mencionadas, todavía se encuentra por encima de la media. En resumen, es un buen libro, sin llegar a ser una genialidad.

Nueva sección


"[L]a Biblioteca es total y que sus anaqueles
registran todas las posibles combinaciones de los
veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque
vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable
expresar: en todos los idiomas."
J. L. Borges



Visitantes:

Es un placer anunciarles que, luego de meditarlo por algún tiempo, he decidido crear una nueva sección en este blog. Dicha sección tendrá el nombre de "Biblioteca Personal" (yo también creo, como Borges, que el universo debe ser una inmensa Biblioteca), y en ella se encontrará la opinión que tenga acerca del último libro que haya leído. El objeto de esta nueva sección consiste en explorar nuevos temas en el blog; como elemento adicional, tengo la (ingenua) esperanza de que alentará a más de uno a leer los libros sobre los que opine y así entablar una charla amena sobre ellos.

Naturalmente, tendré cuidado de evitar develar el misterio o el final de las obras. Cuando ello ocurriere, utilizaré la advertencia que en estos casos se utiliza. Primero, antepondré la palabra "Spoiler" en rojo y negritas; después, el texto que le siga estará camuflado con el color del fondo del blog, de manera que será necesario que quienes quieran leer esa parte seleccionen el texto camuflado. Por ejemplo:

Respecto al final de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", considero que SPOILER Cervantes quiere terminar rápidamente con la vida de Alonso Quijano, en virtud de evitar más versiones apócrifas sobre él.

Finalmente, esta sección de "Ideas" será fácilmente identificable, ya que los títulos de las entradas contarán con el prefijo "[BP]" seguido del número de la entrega de dicha sección. Así, por ejemplo, un título podría ser
[BP: 35] "Las cuitas del joven Werther" - J. W. von Goethe

Aprovecho la oportunidad que me ofrece este espacio para agradecer sus comentarios y visitas anónimas, invitándolos a que dejen más comentarios, o bien me los hagan saber personalmente.

sábado, 16 de enero de 2010

Culpa

"Hay un remedio para las
culpas, reconocerlas."

Franz Grillparzner



Una de las cosas que más detesto escuchar es la búsqueda inútil de culpables. Expresiones tales como "no fue mi culpa", "tú tienes la culpa" y "¿de quién es la culpa?" se refieren justo a dicha búsqueda fútil. A pesar de ello, los mexicanos estamos muy acostumbrados a "echarle la culpa" a alguien, como si buscáramos eludir cualquier tipo de responsabilidad, y como si esa cortina de humo nos deslindara completamente de las consecuencias de algún acto.

Buscar culpables es algo común en los países católicos, ya que la culpa proviene de la moral de esta religión. Es por ello que la Iglesia insiste en que el sacramento de la penitencia (o confesión) debe hacerse regularmente. La Iglesia busca, a través de este signo, borrar las culpas del individuo. En otras latitudes, en lugar de buscar culpables se buscan responsables. Esta diferencia sutil implica un cambio de perspectiva: mientras que en México la culpa se liga al arrepentimiento, en otros países la responsabilidad se liga a las consecuencias. Es decir, la culpa busca el pasado, mientras que la responsabilidad se liga al futuro.

Otra de las razones por las que me desagrada buscar culpables es que el tiempo dedicado a hacerlo resultaría mucho más provechoso si, en su lugar, se buscaran soluciones al problema. Es curioso cómo la gente supone que encontrando al culpable, la solución está dada. Parece que no advierten que la solución consiste en hacer frente a las consecuencias y que dicho proceso, en numerosas ocasiones, no requiere necesariamente de encontrar un chivo expiatorio. No parecen comprenderlo.

Un ejemplo muy claro de esta búsqueda interminable del culpable lo podemos encontrar en los anuncios de partidos políticos. Algunos de ellos culpan al gobierno de no tomar las acciones correctas para caminar por el sendero del crecimiento económico. Pero los partidos políticos no son los únicos que lo hacen; ¿cuántas veces no hemos escuchado a algún amigo decir: "es que el gobierno...", o a un familiar: "es que si el presidente...", o a un periodista: "es que los sindicatos..."? Es verdad, sabemos que el gobierno no está funcionando como debería, pero también me gustaría saber qué estamos haciendo nosotros porque las cosas marchen como queremos que lo hagan. ¿Por qué nadie dice: "debería trabajar más duro", o "haré provechoso mi tiempo libre", o siquiera "me informaré quiénes son mis representantes en el gobierno"?

Hay, cuando menos, tres errores en culpar al gobierno: (1) se sigue perdiendo el tiempo buscando culpables, en lugar de aprovecharlo ofreciendo soluciones; (2) se culpa a un ente que no tiene ni nombre ni apellido (porque ni siquiera somos capaces de indagar un poco y conocer quiénes son los responsables de la materia que estamos criticando); (3) se nos olvida que también hay cosas que están en nuestras manos. Lo lamento, pero el gobierno no resolverá tus problemas, no tocará a tu puerta y te dará el empleo que sueñas, no te eximirá de pagar impuestos; tú también eres el responsable de tu entorno, y ésa es una responsabilidad que nos cuesta aceptar. También es tiempo de que nosotros, como sociedad, busquemos la manera adecuada de expresar nuestro desacuerdo y, mucho más importante que eso, que ofrezcamos soluciones, alternativas viables a nuestros problemas. Basta de buscar culpables y pongámonos a buscar soluciones.

viernes, 8 de enero de 2010

De la Libertad

"La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia."
Jonathan Swift



Antes que nada, deseo aclarar el título tan pretencioso que tiene esta entrada. Sería imposible resumir en unas cuantas líneas todo el concepto de "Libertad"; sin embargo, considero que unas pinceladas sobre el tema serán suficientes. A fin de cuentas, el nombre de este blog es "Ideas" y no "Conceptos". Así, no prentedo buscar la universalidad, sino meramente exponer de manera suscinta algunas de mis opiniones respecto a la "Libertad".

Más específicamente, me gustaría tratar la relación entre este concepto y el papel del Estado. Desde mi perspectiva -y ésta es la idea principal de la entrada, es decir, pueden leer esto y desechar el resto de lo escrito- el Estado debe limitarse a garantizar las libertades mínimas de los individuos. En otras palabras, debe fungir únicamente como vigilante de que las acciones de uno no afecten a otro y debe evitar comportarse como un ente que determina la moral.

Un ejemplo de esto puede encontrarse en el tema de los estupefacientes. ¿No se trata de una violación flagrante a nuestra libertad el hecho de que el Estado prohíba consumir drogas? (El delito consiste en la posesión y distribución de ésta, según tengo entendido, pero la idea subyacente es evitar su consumo.) Desde esta perspectiva, el consumo de drogas, su distribución y venta deben ser legales, por el hecho de que el Estado no debe, como indiqué anteriormente, fungir como ente determinante de la moral. Es decir, cada uno debería poder elegir consumirlas o no (¿por qué el Estado puede tomar esa decisión por nosotros?). Algunos podrán argumentar que se trata de temas de salud nacional, pero basta recordar que otras sustancias dañinas son completamente legales, como el alcohol y el tabaco. Y creo que el papel del Estado no debe basarse en función de la letalidad de las sustancias. La decisión de consumir cualquier cosa (esto es, sustancias inocuas o dañinas) debe pertenecer únicamente al individuo y no al Estado.

Tomando otro camino, en los últimos días hemos sido testigos de una batalla entre los mal denominados "homofóbicos" y los "homofílicos". En un espacio seminoticioso, a un hombre se le ocurrió exponer su animadversión hacia los homosexuales. Sobre Esteban Arce, que así se llama, han caído todo tipo de críticas, desde burlas hasta exigencias de despido. Yo creo que no obró mal. Más allá de que comparto su opinión, considero que él se encuentra en todo su derecho de opinar lo que le venga en gana. Si yo considero que, por ejemplo, las personas del Sur son inferiores a las del Centro (insisto, es sólo un ejemplo), podré estar equivocado y mucha gente podrá contradecirme, pero, a fin de cuentas, es una mera opinión. Si los demás llegan a creerme o no, eso ya no es responsabilidad mía. Mi libertad me permite expresar mis ideas, sin importar lo equívocas que éstas sean (¿qué sucedería si sólo se pudiera tener opiniones "políticamente correctas"?). Naturalmente, se debe diferenciar perfectamente entre una opinión y un hecho.

PD. Mi opinión respecto a los homosexuales es simple: creo que no son normales, creo profundamente que se equivocan y verdaderamente siento repulsión hacia ellos, pero creo aún más en que son libres de hacer lo que les plazca, en tanto sus acciones no sean en detrimeto de los demás.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Las ventajas de estar muerto

Pocas cosas en la vida tienen más repercusiones positivas que la muerte.

Poco antes de expirar el último aliento, es común que toda la familia se reúna en torno del agonizante. Es curioso que esta acción no se lleve a cabo durante toda la vida del futuro difunto, quizá con excepción de sus primeros meses de vida. A partir de entonces, el centro de atención familiar, por lo general, es una televisión, o un pavo en el centro de una mesa cada fin de año.

Inmediatamente después de morir, muchas llamadas son hechas por los deudos con el objeto de avisar lo sucedido. ¿Recuerda cuándo fue la última vez que sus parientes hicieron algo parecido por Vd.? La muerte, más que un logro cualquiera, debe ser toda una conquista. Es el único evento por el que la familia llama a los parientes más lejanos, incluso los que aún no conoce.

Una vez llevada a cabo la ingente tarea de enterar a los familiares, la parentela se reúne en torno a los despojos de lo que alguna vez fue un ser humano. Le lloran, le rezan, le cantan, le ofrecen flores y hasta mariachis le llevan. Rara vez el difunto disfruta de todos estos cuidados mientras estuvo vivo.

Las ventajas de estar muerto no terminan ahí. Una vez sepultado, la memoria del fallecido es inviolable; esto es, cuando uno recuerda al difunto, debe hacerlo con un aura de respeto. Con la muerte se acaban los insultos y todo es elogio y si-viviera. Quien se atreve a violar estas normas no escritas es tachado de injurioso y es excluido junto con los moralmente viciosos.

Finalmente, cuando alguno de los cercanos al afortunado muerto consigue algún triunfo, en memoria del fallecido, levanta la vista, como si la muerte lo hubiera elevado a un terreno ulterior. Los vivos encumbran a los muertos, pero no les gustaría pertenecer a ellos.

La muerte ofrece una curiosa ventaja, y ésta consiste en llegar a un lugar a todos los vivos desconocido. Cuando los vivos conozcan el lugar donde moran los muertos, todas estas cosas serán sólo una irónica memoria de lo que ocurría en un extraño lugar llamado mundo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Las Batallas de Ratti y Ecsi

No había remedio, había que pelear. Apenas algún tiempo atrás habían tenido que enfrentar a la alianza de tribus llamada Annym, numerosa, pero cuyas técnicas bélicas le habían costado su derrota. A Homm no lo asustaba el constante peligro de muerte durante la guerra , era el temor de convertirse en nada más que humo y tierra, era la incertidumbre de saber si su memoria viviría aún en los demás, era el miedo a ser olvidado.

Los motivos de la guerra contra los annymitas sonaban algo distantes a Homm. Conseguir esclavos, expandir los dominios y terminar de una vez con los inacabables conflictos entre ambas regiones parecían convencer a la mayoría; Homm sospechaba que se trataba de una excusa de los gobernantes para mostrar a las tribus circundantes el poderío que los nossitas habían perdido en años recientes . De cualquier manera, dudar sobre las intenciones de una guerra no se encontraba dentro de las funciones de un guerrero élite; todo cuanto debía hacer era escuchar, obedecer y no dejarse morir en el intento.

Esta vez marcharían al norte. Homm imaginaba el norte como un páramo inhóspito, muy diferente a las tierras selváticas del oeste donde alguna vez habitaron los annymitas. Debían tomar el camino hacia el este, siguiendo la ribera cristalina del Cael y luego continuar hacia el norte hasta llegar a la ciudad de Deeu. Una marcha continua por el norte habría resultado más breve, pero menos sorpresiva; ir por el este desmoralizaría a los guerreros, pues aún podían hallarse algunos restos de la batalla entre annymitas y nossitas, la Batalla de Ratti. Al final, herramientas más útiles, tácticas más depuradas, una compleja organización y una asombrosa habilidad de las manos habían logrado vencer definitivamente a la fortaleza y brutalidad annymitas.

Homm no había visto nunca a un deeuíta. Trataba de recordar algunas historias que los ancianos relataban sobre aquel pueblo, pero una ligera capa blanca cubría las memorias que databan de hace más de un par de años. Los imaginaba (los quería imaginar) similares a él, en algún punto superiores, inteligentes e incluso poderosos. Podía delinear la imagen corporal de un deeuíta, pero le resultaba imposible detallar su rostro; quizá era mejor así, no pensar en eso, no pensar en el rostro que tiene la muerte.

La víspera a la guerra, los nossitas acamparon al margen del Cael. Un caótico silencio gobernaba la atmósfera, mientras la noche caía pesada sobre sus hombros y los pensamientos casi podían ser escuchados. El olor gris y denso de la zona pantanosa era nauseabundo, pero apartaba a los hombres de los pensamientos; cuando se está por arriesgar la vida, es mejor evitar la idea de cualquier futuro. Las lanzas y las flechas eran talladas calladamente, los arcos se tendían y distendían para comprobar su resistencia, y los hombres que hablaban lo hacían sin intención. Era un espectáculo de intranquilidad, pero también de solemnidad.

Era casi imposible conciliar el sueño. Después de todo, en la Batalla de Ecsis no se disputaría lo mismo que en la de Ratti. Luego de años de cavilaciones, los nossitas habían decidido arriesgarlo todo: se pondría en juego la definición misma de sus vidas. En una batalla poco común y a luces sempiterna, en la Batalla de Ecsis se disputaría la Forma y el Tiempo. Un fracaso en la guerra significaba no sólo perder la vida, la familia, las posesiones, sino también (y mucho más importante) se perdía cualquier atadura al mundo, se renunciaba al Tiempo y la Forma. (¿Se estaría renunciando a la existencia?)

Las afueras de la ciudad de Deeu eran muy diferentes al páramo que había imaginado Homm. El camino que conducía a la ciudad era recto y bien trazado, aunque no era uniforme y sus pendientes declinaban y ascendían dificultosamente según caprichosos accidentes del terreno. El sitio parecía por momentos un bosque para después transformarse en océano; luego se encontraban en medio de nubes al tiempo que estaban dentro de una mina; ese lugar era todos los lugares.

La Batalla de Ecsis duró un instante o todos los siglos. A Homm le parecía haber muerto y resucitado infinidad de veces y había comprobado que en algunas ocasiones nossitas y deeuítas cambiaban de bando. Un vago escrúpulo detenía a los nossitas: los rostros de los deeuítas eran sus propios rostros; matarlos era como matarse a sí mismos. Al hundir un cuchillo en el costado de un deeuíta, la sangre manaba por el muslo del nossita. El efecto inverso era similar, pero mucho menos efectivo (algunos nossitas trataban de herir a los deeuítas desgarrándose a sí mismos, pero esto apenas provocaba heridas poco profundas en ellos).

Los nossitas aprovecharon la veleidad del lugar y dieron fin a la guerra: uno a uno fueron cayendo los deeuítas. La Batalla de Ecsis había obligado a los deeuítas a renunciar a la Forma y al Tiempo. Tras la victoria, los nossitas celebraron bajo el liderato incuestionable de Nich. Homm había sobrevivido, pero su faz era completamente distinta: era dueño ahora de una cara libre y libertina.

Ha pasado mucho tiempo desde entonces. Y los nossitas han olvidado las Batallas de Ratti y de Ecsi. Lo único que les queda de aquellas lides son algunos nombres. Pero el tiempo tiende a modificar el lenguaje. Parece que ahora los nossitas recuerdan a los deeuítas con otro nombre, un nombre burdo y simple; les llaman "dioses".

sábado, 28 de marzo de 2009

Círculo




"La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, nininguno tan pobre que se vea necesitado de venderse."
-Jean Jacques Rousseau

(Sé justo)
-Estoy por mudarme a otro país. Las condiciones aquí ya no se soportan. Hace un mes saquearon mi departamento en Acapulco, y ayer intentaron asaltarme; suerte que mis escoltas los repelieron.
-¿Quiénes habrán sido?
-Tipos de la calle. No tendrán nada mejor que hacer.
-No tendrán empleo. O les pagarán muy poco. ¿Cuánto les pagas a tus empleados?
-Les pago bien.
-Me imagino que con "bien" te refieres a que les pagas, cuando menos, la tercera parte de lo que tú ganas. ¿Cuánto ganas al mes?
-$420,000.
-Hum... entonces cada uno gana cerca de $3,000, ¿no?
-Gana menos.



(Piensa)
-El capitalismo es una forma muy injusta de organizar económicamente a la sociedad.
-¿Por qué?
-Porque no distribuye la riqueza: mientras unos viven en la opulencia, otros mueren de hambre.
-¿Cuánto ganas mensualmente?
-Poco.
-¿Cuánto?
-$10,000.
-El mexicano promedio gana $7,500 al mes. Podríamos quitarte $2,500 cada mes y repartirlo entre los más pobres.
-Sería injusto.



(Esfuérzate)
-¡Cuánto daría por ganar lo que ganan esos cerdos capitalistas!
-¿Por qué no doblas el turno?
-No, tengo que cuidar a mis hijos.
-¿Y por qué no buscas un trabajo con mayor sueldo?
-Piden muchas cosas. ¡Ya hasta piden inglés y computación!
-¿Y por qué no los aprendes?
-Porque no tengo tiempo.
-Pues entonces, ¿qué estás dispuesto a dar para ganar lo que ganan ellos?
Es siempre más fácil quejarse a hacer.
Si las cosas no te gustan como son, es tu deber cambiarlas.

sábado, 14 de febrero de 2009

Democracia



"Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística."
Jorge Luis Borges


Me declaro profundamente antidemocrático.

Uno de los valores nacionales más difundidos durante los últimos años es la democracia como la única forma legítima de gobernar un Estado. La expansión de esta idea se debe, en gran medida, a que es la manera como los Estados Unidos se rige. Pero la idea de la democracia es mucho más antigua: ya los griegos la habían concebido y desechado.

La democracia, al menos la democracia incipiento que vive nuestro país, no funciona y no funcionará. La democracia es, a mi forma de entenderla, un proceso que permite a los menos aptos llegar a la cumbre de la toma de decisiones. ¿Por qué un país querría tener como dirigentes (más aún, como representantes) a personas que no tienen la preparación, las ideas, o siquiera la animosidad para hacer frente a los problemas que le aquejan?

Metaforeando: si usted compartiera un barco con cientos de tripulantes, ¿cómo elegirían a quien va a tomar el timón?; ¿se atrevería a ponerlo en votación? No habría dudas, quien tuviera la experiencia de haber navegado anteriormente, tomaría el timón, ya que esa persona cuenta con herramientas que le permiten hacerlo de manera más segura que si cualquier otra persona condujera. Pero en la democracia, las cosas son diferentes: primero, se conforman grupos de personas que, según sus propios intereses, impondrán a un candidato; después, los demás eligen entre los ya elegidos. ¿Y si entre ellos no hubiera quien supiera manejar una nave?, ¿qué pasaría si entre la tripulación hubiera un capitán de siete mares, pero no puede conducir el barco porque no fue ungido anteriormente por aquellos grupos de definen quién puede ser electo?

En otras palabras, ¿es eficiente la manera como la democracia partidista funciona en nuestro país? Al menos, a juzgar por los resultados obtenidos, podemos afirmar un crudo "no". Llegan a ser candidatos (a diputados, a senadores, a gobernadores y más peligrosamente a presidentes) personas que no cuentan con la experiencia que ese puesto les demanda. Si los partidos políticos optaran por candidatear simultáneamente a personas incapaces, los demás tendríamos que elegir entre esos incapaces. No tenemos la simple libertad de opinar "ésos no nos gustan" (matarilerilerón). No es un sistema de mercado en el que si la mercancía está magullada, rota, o podrida, no la compramos; es un sistema imperfecto en donde tenemos que premiar al menos malo. Es incluso peligroso que personas que no poseen información, que desconocen la realidad nacional, que no tengan un mínimo de instrucción, sean también quienes elijan el porvenir de una nación.

¿Y si las elecciones se declararan nulas en caso de no contar con un mínimo de votantes (digamos, un 80%)? Sin duda, ello obligaría a los partidos a presentar candidatos más aptos (ahorrando quizá un poco en publicidad de convencimiento), pues el pueblo castigaría, a través de su no-voto, a los candidatos presentados, exigiendo mejor calidad en la mercancía. Ésa es una solución aún democrática.

Una solución menos democrática, consistiría en que un grupo de reconocidos académicos, estudiosos y con credenciales, tomara la decisión de elegir candidatos. Ellos proponen, el pueblo dispone. "El problema sería elegir a ese grupo selecto", dirán; sin duda es un proceso difícil, pero no sería tan complicado elegir a los 10 mejores ingenieros del país, a los 10 mejores politólogos, a los 10 mejores sociólogos, psicólogos, economistas... Ese círculo selecto, que sin duda tendría más argumentos con qué elegir a los candidatos, estaría fuera de presiones políticas (a las que están sometidos los partidos). Es un grupo más cercano a las necesidades que a la pretensiones políticas.
¿Qué opina Vd.?