sábado, 6 de febrero de 2010

[BP: 2] "Veinte mil leguas de viaje submarino" - Julio Verne

"Vuestros artistas modernos no son ya sino antiguos; tienen dos o tres mil años de existencia y los confundo en mi mente. Los maestros no tienen edad."
Julio Verne

Ficha
Lugar: Francia
Año: 1869
Calificación: 9

Julio Verne fue un hombre visionario. A través de sus novelas, se nos revelan aventuras que nos llevan a lugares remotos. A diferencia de Swift, las obras del galo no tienen un sentido crítico, sino que sólo se limitan a describir los viajes. Debo reconocer que acercarme a este libro me resultó algo difícil, luego de haber experimentado una gran decepción al leer La vuelta al mundo en ochenta días. Tal parece que dicha novela fue escrita de la misma manera como debe realizarse el viaje que describe: con prisa excesiva. SPOILER Las descripciones de los sitios que visita son magras -cuando no nulas-; el plazo de 80 días en lugar de representar un elemento de continua emoción, es apenas una fecha más; y, lo más decepcionante de todo, el final es totalmente estúpido.

Una obra mucho más brillante de este autor es Viaje al centro de la Tierra. Aunque no es mucho más verosímil que La vuelta al mundo en ochenta días, en ella abundan las descripciones vívidas, el peligro y las emociones. Veinte mil leguas de viaje submarino me parece aun superior a Viaje al centro de la Tierra. Además de las anteriores cualidades, el misterio que ofrecen Nemo, el Nautillus y su tripulación, así como el contraste entre las personalidades de Aronnax y Land, nos muestran un Verne mucho más depurado, quizá en esplendor. [Maldigo mil veces a quien se le haya ocurrido darle el nombre de "Nemo" a un pez payaso.] Me parece, sin embargo, que Verne exagera en la proporción de datos irrelevantes (quizá en un intento de mal gusto por alardear sus conocimientos), tales como las coordenadas exactas y repetitivas y el nombre científico de los seres que habitan el océano.

A mi modo de ver, el Nautillus es la amalgama entre la ciencia y la necesidad imperiosa de evitar al género humano. Es posible que el viaje del capitán sea una alegoría: para obtener algún exito científico, es necesario abstraerse, recluirse y andar sobre lo desconocido. Por otra parte, Nemo (Veinte mil leguas...), Lindenbrock (Viaje al centro...) y Fogg (La vuelta al mundo...) son la representación del hombre que deseó ser Verne: un hombre sabio, reconocido, ligado a la ciencia, de carácter ermitaño: un Holmes. La dupla sabio-sirviente es también un recurso utilizado en las tres obras: Annorax-Consejo, Lindenbrock-Hans y Fogg-Passpartout; Verne, en ellas, ensalza la labor de los sirvientes, al tiempo que destaca su gran utilidad y su fidelidad.

Personalmente, disfruto leer libros sobre viajes. Especialmente los que tratan de viajes fantásticos. Leer un libro es escapar. Y leer un libro sobre una fantasía es escapar dos veces. En suma, este libro es altamente recomendable, un indiscutible en la biblioteca personal de cualquiera.

Curiosidad: en esta obra no hay personajes femeninos.

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