sábado, 11 de mayo de 2013

Del negro y del blanco


"El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio."
Platón


El hombre prefiere el blanco sobre el negro. El blanco representa lo bueno, lo ideal, a dios...; lo negro, la maldad, el caos, la muerte, las fuerzas ctónicas... Pero esta preferencia va más allá de los términos abstractos que son los nombres blanco y negro. 

Existen símbolos manifiestamente positivos que están relacionados con el color blanco: una paloma blanca simboliza la paz y fue la encargada de decir a Noé que el diluvio había concluido (también es símbolo del Espíritu Santo); una bandera blanca es la solicitud del cese de hostilidades; el Papa, así como otros jerarcas, visten mayoritariamente de blanco; los vestidos de las novias son tradicionalmente albos... Lo referente a la higiene también está relacionado con este color: la mayoría de los baños, las cocinas, los hospitales y los laboratorios (incluso la bata de los científicos, que es el nuevo hábito de los nuevos monjes, la nueva sotana de los nuevos sacerdotes) también son blancos. 

En el campo de los metales, se prefiere el oro a cualquier otro metal. Ya los alquimistas asociaban el oro con el color blanco. El oro es el metal más preciado por ser “el más blanco”. No es el más preciado por ser el más maleable o el más dúctil. De antaño, este metal ha sido el más valioso y lo es por su brillo, por su fulgor. Brillo y fulgor blancos. A eso se refiere el nombre de oro: aurum en latín, que quiere decir “brillante amanecer”. 

Esta supremacía del color blanco es incluso popular en la iconografía actual del cine. Rowling da el nombre de “Albus” al mago principal, que no quiere decir otra cosa que “blanco” en latín. Algunos años antes, Tolkien usó esa misma imagen, la del poderoso y anciano mago. Gandalf tuvo que derrotar a Balrog para convertirse en Gandalf “el blanco”. A su vez, Darth Vader, símbolo de traición y maldad, viste exclusivamente de negro. En un plano más infantil, se encuentran Maléfica, Úrsula, Scar... todos usan el negro como su color distintivo. 

No quiero dejar de mencionar dos casos particulares en el cine. El caso de Morgan Freeman actuando como dios: se trata de un hombre negro... vestido completamente de blanco. La blancura lo envuelve. Batman, por su parte, a pesar de ser negro, es blanco; es decir, las fuerzas oscuras de que se vale son una mera adopción, un disfraz. 

En el lenguaje también hay evidencia de la preferencia por el blanco. Así, expresiones como “vérselas negras”, “humor negro”, “alma negra”, “negro amanecer”, “magia negra”, “lunes negro”, “negras intenciones” expresan la asociación de negatividad con el color negro. Por su parte, la asociación del color blanco con la bondad está expresa en construcciones lingüísticas contrarias a las anteriores: “humor blanco”, “alma blanca”, “blanco amanecer”, “magia blanca”. (Caso curioso es el de “arma blanca”, cuyo origen desconozco.) 

¿A qué se debe esta preferencia por el blanco? Yo sostengo que esta preferencia es muy antigua y está arraigada al hombre desde sus comienzos: el hombre prefiere el blanco porque lo asocia al día. El hombre primitivo experimentó un temor hacia la oscuridad de la noche que en los tiempos modernos es difícil de conocer, pues nuestras noches son mucho menos oscuras que las de tiempos antiguos. El miedo a lo desconocido, la incertidumbre, al ataque repentino de algún animal ponzoñoso, los sonidos misteriosos y, sobre todo, la imposibilidad de ver, hicieron de la noche el periodo de temor para el hombre. 

El miedo que el hombre antiguo experimentó durante la noche es el miedo que heredó el pequeño que le teme a Maléfica, es también la razón de que los mercados internacionales valoren más el oro que cualquier otro metal, es el por qué el joven prefiere a Gandalf que a Darth Vader, y hasta la razón por la que el baño de las casas es blanco. 

No puedo dejar de sentir cierta nostalgia hacia el porvenir de esta rivalidad de colores (valga el oxímoron de nostalgia futura). Una vez que el hombre haya superado su miedo hacia la noche, ¿revestirá el mismo significado el negro? Quizá se logre perpetuar esa incertidumbre hacia el color oscuro a través de personajes ficticios o del lenguaje. Con suerte, será imposible para el ser humano iluminar cada rincón del planeta (cada centímetro de bosque, de desierto, de mar) y persista ese miedo que sustenta el antagonismo entre el blanco y el negro.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin embargo en lutos de otras culturas se visten de blanco, representando así la palidez de la muerte, la nada, el vacío... ¿Por qué algunos nos imaginamos el vacío blanco y otros negro?

En el pasado esta dicotomía también se ve invertida en determinadas regiones. Esto era debido a que la tierra oscura es fértil y augura la vida, la tierra blanca está falta de nutrientes y traerá la hambruna...

Me gustó leer tu entrada ;)
Un cordial saludo
Laura