No hace falta ser un gran observador para advertir que las líneas y figuras rectas son cuerpos extraños en la Naturaleza. Los árboles, los animales, los astros, los accidentes geográficos, el mar, las piedras, el mismo cuerpo del ser humano carecen de líneas perfectamente rectas. En su lugar, dominan las formas curvas (la silueta de los animales, la luna, el sol, las rocas, el vientre, los ojos y las terminaciones de los dedos humanos) o caprichosas (siluetas de árboles y de sus hojas, montañas, cursos de ríos).
Un hombre primitivo estuvo mucho más expuesto a líneas curvas que a líneas rectas. Sin embargo, ¿cómo es que la mayoría de la arquitectura humana y de los objetos que utiliza tienen formas lineales? ¿Por qué el hombre se encaprichó con las rectas? Un edificio, una casa, una pirámide, un cajón, un cuaderno, una computadora, una hoja de papel, una televisión, una caja, un campo de futbol, un celular... las formas artificiales son preponderantemente rectas. Los griegos fueron aún más lejos y quisieron hallar la cuadratura del círculo.
¿A qué se debe esta disyuntiva entre el mundo curvo y las creaciones rectas del hombre? En primer lugar, creo que el hombre hace una imagen mental simplificada de la realidad. En otras palabras, hace una abstracción de la información relevante y desecha el resto. ¿Esta simplificación de la realidad es la que llevó al hombre a construir con base en líneas rectas? Considero que esta simplificación tuvo un impacto sobre el dibujo y, a su vez, el dibujo limitó el diseño de las cosas de uso cotidiano y de la arquitectura.
Otra razón por la que considero que el hombre prefiere las rectas es que son más previsibles. El hombre se siente naturalmente inclinado a rechazar la incertidumbre. No es casualidad que el símbolo del cuadrado represente estabilidad. Las curvas son movimiento, son dinámicas..., impredecibles. Las rectas, a su vez, imponen límites más concretos, menos ubicuos. La preferencia por la certidumbre dio lugar a preferir las superficies delimitadas por rectas.
Es verdad que un edificio con base cuadrada maximiza el espacio utilizable y a esa característica debemos su popularidad. Hay dos razones, sin embargo, por las que este argumento no es suficiente: la primera es que las construcciones con forma cuadrada son mucho más antiguas que la capacidad del hombre para realizar un proceso de maximización. Considero que los primeros constructores no tenían como objetivo conseguir el máximo de espacio para sus construcciones. Ur y Uruk, dos de las primeras ciudades de la humanidad, ya tenían construcciones rectas y, sin embargo, eran pocos sus adelantos en materia de maximización.
Una segunda razón es que otras formas pueden aprovechar el espacio disponible, incluso cuando el terreno tiene una base cuadrada. En la siguiente figura se observa un ejemplo de cómo puede aprovecharse un terreno cuadrado basándose en líneas curvas. Se me ocurre un predio con cuatro hogares (los semicírculos azules) y un jardín central que se extiende por todas partes. La disposición de este hipotético conjunto residencial también evoca la idea del centro, uno de los cuatro símbolos fundamentales y sobre los que escribiré en otra ocasión.
En resumen, el hombre observa formas curvas en la Naturaleza y crea obras a partir de líneas rectas. Esa diferencia entre lo que observa y lo que crea puede ser atribuida a la simplificación y a la preferencia por la certidumbre. Pocas cosas como la recta han salido de la abstracción humana y han tenido tanto éxito. Quizá sea un buen momento para replantearnos la conveniencia de haber creado un mundo recto; quizá es momento de dar paso a las naturales curvas y su dinamismo.


1 comentario:
Está muy bien razonado. Nuestra necesidad de orden, nuestra preferencia hacia lo predecible, explica muy bien la aparición de formas geométricas simples para la construcción de nuestra arquitectura, nuestros espacios habitables, nuestros hogares... concebidos para lograr protección y tranquilidad.
Añadiré que esa necesidad de orden va mucho más allá de nuestras construcciones. También abarcamos la naturaleza de la misma manera, intentando averiguar patrones, para poder así predecir ese mundo tan caótico que nos rodea. Es entonces cuando realizamos, por ejemplo, una clasificación sobre la disposición de las hojas sobre los tallos (filotaxis)
http://botanicavirtual.udl.es/fulla/filotax.htm
Clasificar, ordenar y predecir: conocimiento y control. Es por eso que el azar nos resulta tan difícil. Intenta realizar dibujos sin pensar demasiado, sin guiar tu mano razonadamente, llegará un momento en que descubrirás un patrón sobre lo que has dibujado. Por eso a los artistas abstractos les resulta más fácil ayudarse de elementos externos a ellos (como la superficie irregular de las rocas o las nubes) para lograr el azar.
Un cordial saludo,
Laura.
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