domingo, 8 de agosto de 2010

Cosas que me molestan (probablemente, la primera parte)

Algunos de mis amigos me han hecho ver que soy un poco selectivo con mis gustos. En otras palabras, hay muchas cosas que me molestan, incluso cosas que muchos consideran muy divertidas o atractivas. A continuación una lista (que promete ser creciente) de algunas de las cosas que me molestan, incluyendo su grado de molestia en una escala del 0 al 10.

1. Vegetarianos
Hace algunos días encontré un estudio (no sé qué tan serio haya sido) en donde se publicaban las razones por las que una persona se volvía vegetariana. Las dos primeras eran (1) respeto a los derechos de los animales y (2) crueldad contra animales. Creo que el problema con los vegetarianos es que no entienden que para poder vivir en este mundo (¡oh, qué mundo tan cruel!) se necesita comer y para comer se necesita matar. ¿Matar un animal es más cruel que matar a un vegetal? ¿Sólo porque se parecen más a nosotros? ¿O será porque tienen la capacidad de chillar mientras son muertos? En resumen, los vegetarianos tienen una visión corta y conveniente de lo que es el sufrimiento: sólo comprenden el sufrimiento del ser humano, que se refleja únicamente en el sufrimiento animal. Lo que sí comparto con ellos es que se debe evitar el sufrimiento innecesario de los animales al morir. Todo lo demás es simple necedad.
Grado de molestia: 4

2. Series como Glee y The big bang theory
Odio el humor gringo. Lo odio por ser un humor excesivamente inmediato y, ante todo, increíblemente evidente. Repudio su sobreactuación. Con eso basta.
Grado de molestia: 9
 
3. Que escriban mal
Entiendo que no es una prioridad para muchos el saber escribir bien, comprendo que el lenguaje debe adaptarse a las necesidades de las personas, pero deformar el idioma intencionalmente con el único objeto de destacarse o hacer divertida la escritura (!) es sencillamente estúpido. Dos de los ejemplos más comunes son las personas que "eScRIbEn ASi" (sic.) y "las q escribn d st modo" (sic.) Las primeras, son simplemente imperdonables; las últimas, quizá quieran ahorrar algo de tiempo al escribir, pero ese mismo tiempo lo pierde el que trata de descifrar lo que quieren decirle. En un caso aún más perdido se encuentran quienes sustituyen intencionalmente la letra "c" con la letra "k". ¿Qué problema hay en usar la "c"?
Grado de molestia: 7

4. El uso de ciertas muletillas y palabras extranjeras
¿Es que no saben hablar/escribir en español? ¿Cómo pueden intentar aprender un segundo idioma si ni siquiera utilizan el suyo propio? No lo usan porque no lo conocen. ¿A quién se le ocurre usar una mezcla innecesaria de idiomas? ¿Qué diferencia puede haber entre decir "es muy freaky" y "es un tipo muy raro"? ¿O entre "gracias" y "thanks"? ¿Entre "nice" y "bonito"? También me molestan las típicas frases fresas: obvio, neta, súper, cool... El colmo de colmos: "neta, está súper freaky" (¡argh!).
Grado de molestia: 6

5. Los izquierdistas descerebrados
Es muy fácil criticar. Lo valioso radica en criticar y proponer. Y lo magnífico consiste en criticar y proponer algo coherente. La crítica es el deporte nacional en nuestro país: criticamos al gobierno, a los sindicatos, a la selección de futbol, a los partidos políticos, a los medios de comunicación, a los sacerdotes, a la cultura, al vecino, al hijo del vecino y al perro del hijo del vecino (incluso esta entrada es una crítica), pero no somos capaces de proponer nada mejor, ni tampoco lo somos de mejorar en las cosas que nos han criticado. El ejemplo antonomástico del izquierdista descerebrado es el universitario (generalmente estudiante de Filosofía) que se queja del "imperialismo capitalista". Eso sí, no sabe ni qué es, ni cómo funciona; mucho menos conoce otras alternativas que no sean el socialismo y el comunismo. Ni qué decir de alguna propuesta hecha por él mismo. No sabe nada; todo lo que sabe es que la izquierda debe estar en contra de algo (o mejor aún, de todo).
Grado de molestia: 7

Extra
Que alguien considere un ícono de la cultura a alguien que cree que le pueden robar su creatividad a través de su vagina: Lady Gaga. No es broma: http://www.eluniversal.com.mx/espectaculos/99704.html  Esta persona debería ser internada en algún hospital psiquiátrico, no ser el modelo de las púberes y adolescentes de todo el mundo.
Grado de molestia: imperdonable

sábado, 3 de abril de 2010

Consideraciones respecto al problema del narcotráfico

El narcotráfico se ha consolidado como el problema de seguridad nacional más grave durante los últimos años en nuestro país. Poco a poco nos hemos ido acostumbrando a los términos "ejecución", "cuerno de chivo", "alto calibre", entre otros muchos. No recuerdo la última vez que vi algún noticiario y que no se hiciera alguna mención al narcotráfico. Periódicos, radio, revistas, redes sociales... en cualquier lugar se habla sobre este problema. La estrategia del gobierno respecto a este problema ha sido, desde el inicio, la confrontación. El ejército y los diferentes grupos policiacos han librado una batalla que luce sempiterna.

No creo que haya una solución a este problema en la que todos ganemos. Las únicas soluciones viables apuestan únicamente a la mitigación de este problema. Una de esas soluciones (quizá la más controvertida) es la legalización de las drogas. A continuación defino mi posición respecto a esta propuesta, utilizando diferentes consideraciones.

Consideración filosófica-jurídica
Como he señalado en ocasiones anteriores, el Estado debe limitarse a fungir únicamente como regulador, no como impositor de una consciencia moral. Así, el Estado debe carecer de la facultad de prohibir el consumo de drogas. En otras palabras, si es una decisión propia el consumo de estupefacientes (como lo es el consumo de alcohol, tabaco, así como de cualquier cosa en general), ¿por qué debe regular el Estado dicha decisión? Me parece que se trata de un típico caso de paternalismo. El Estado debe respetar mi decisión de consumir lo que a mí me parezca mejor en tanto no atente contra la libertad de nadie más.

Consideración social
Muchas veces, al plantear como solución la legalización de las drogas se contraargumenta que podría haber un considerable aumento en las muertes debido al consumo de estupefacientes. Al respecto, me gustaría comparar dos posible escenarios: en el primero, se continúa con la estrategia de confrontación; en el segundo, se legalizan las drogas.
¿Cuál es el costo en vidas de la lucha antidrogas en México? Según información que publica el periódico Reforma, en 2009 hubo 6,585 ejecuciones relacionadas con el narcotráfico (se trata de cifras conservadoras; datos de El Universal consideran 7,724 para ese año). En lo que va del 2010 ya son 2,585 ejecuciones; (un escalofriante promedio de 27.8 ejecuciones diarias); de seguir a este ritmo, el número total para este año puede estimarse en poco más de 10,000.
¿Cuál sería el costo en vidas en caso de la legalización? La Secretaría de Salud revela que en nuestro país existen alrededor de 500,000 consumidores de drogas. A su vez, Conadic informa que en 2009 hubieron cerca de 300 muertes atribuibles al consumo de estupefacientes. 
¿Qué podemos colegir de estos datos? ¡Que se necesitaría que el consumo de drogas se disparese 33 veces el actual para igualar el número de víctimas relacionadas con las ejecuciones! Para dar una mejor perspectiva del caso, los muertes relacionadas con el narcotráfico ocupan el 8vo. lugar de las diez principales causas de muerte en 2009 según datos oficiales de la Secretaría de Salud. No creo que haya manera de que el consumo de drogas se dispare 33 veces el actual, incluso legalizándolas.

Consideración económica
La imagen de nuestro país en el mundo se ha deteriorado considerablemente con la guerra contra el narcotráfico. ¿Cuál es el costo de esta pérdida de buena imagen? La inversión extranjera directa en México se redujo 50.8% en el 2009. Por supuesto, no toda esta caída es atribuible al narcotráfico y la ola de violencia (no olvidar que se trató de un año atípico, en donde la economía mundial se encontraba colapsada). Caso curioso resulta observar que la calificación de riesgo país de JP Morgan para México durante estos años no ha sufrido variaciones significativas atribuibles al narcotráfico.
Por otra parte, ¿cuánto cuesta esta guerra? Desafortunadamente, no se cuenta con información respecto al presupuesto destinado exclusivamente a la guerra contra el narcotráfico. Sin embargo, se sabe que la suma de los presupuestos destinados a la Secretaría de Defensa, Secretaría de Marina, Secretaría de Seguridad Pública y Procuraduría General de la República ascendió en 2009 a 104,907 millones de pesos. ¿Cuánto puede ser atribuido al combate al narcotráfico? Aunque no se conoce dicha cifra, podemos arriesgarnos a compararla con la cantidad que se destinó para la prevención de drogas: 1,300 millones de pesos. No me parecería una mala inversión destinar la cantidad que se destina ahora para remediar el mal a su prevención.
Una última consideración económica: en caso de legalizarse las drogas, los cárteles se constituirían como empresas, es decir, como contribuyentes fiscales. Así es, hasta pagarían impuestos, tal como lo hacen las tabacaleras y la industria del alcohol. No conozco una cifra de la cantidad de droga que pasa por México, pero estoy seguro de que el SAT podría ser capaz de salir del atolladero en que ahora se encuentra si pudiera cobrar, al menos, un 20% de ese total.

Hay una última consideración que, por falta de conocimientos en la materia, he decidido no profundizar: la consideración internacional. No ignoro que si México legalizara las drogas, nuestros vecinos del norte lo tomarían como afrenta y podríamos salir muy castigados. También sé que la legalización sólo es posible si EUA también la lleva a cabo, pues prácticamente toda la droga es material de exportación a ese país.

Tras las anteriores consideraciones, concluyo que la legalización de las drogas, si bien no es deseable, se trata de una solución menos mala que una guerra frontal contra los cárteles que las controlan. Comentarios y críticas (bien fundamentados, por supuesto) son muy bien recibidos.

domingo, 7 de febrero de 2010

Eufemismos

"La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo."
Nietzsche

Estoy harto de una sociedad llena de mentiras. Dejemos las máscaras a un lado. Evitemos los rodeos y digamos las cosas tal como son. Hay que tener el valor suficiente de decir las cosas por su nombre. ¡Qué cobardes los que se esconden tras un eufemismo!

No son "mujeres de la vida alegre", son putas.
No "tienen capacidades diferentes", son discapacitados.
No "tienen visión limitada", son ciegos.
No son "gays", son putos.
No "está happy", está ebrio.
No "tiene problemas de facultades mentales", es idiota.
No "está viejito", es senil.
No "tiene capacidades motoras limitadas", es paralítico.
No es "popó" ni (peor aún) "cake", es caca o excremento.
No es "afroamericano" ni "de color", es negro.
No es "adulto mayor", es anciano.
No es "interrupción del embarazo", es aborto.
No es "pajarito", es pene.
No "está chonchito/llenito", es gordo/obeso.
No "es distinto", es deforme.
No son "pompis", son nalgas.
No es "chaparrito", es bajo.
No es un país "en vías de desarrollo", es un país pobre.
No es "operación", es invasión.
No es "boobie", es seno.
No es "servicio de inteligencia", es espionaje.
No es "papel higiénico", es papel para limpiar el ano.
No son "fluidos nasales", son mocos.
No es "tráfico de influencias", es soborno.
No hay una "evolución positiva de la tasa de desocupación", hay mayor desempleo.
No es "ajuste de cuentas", es venganza. (Qué peligroso suena esto, dar una idea de justicia a la venganza.)
No es "área de oportunidad", es debilidad.
No es "junior", es cargo subalterno.
Y muchos miles más.
También están todos los diminutivos que utilizamos con la intención de suavizar nuestras ideas.


Hablemos bien y evitemos confusiones. Aprendamos a escuchar la realidad tal como es, sin matices. Dejémonos de engañar unos a otros. Seamos francos.

sábado, 6 de febrero de 2010

[BP: 2] "Veinte mil leguas de viaje submarino" - Julio Verne

"Vuestros artistas modernos no son ya sino antiguos; tienen dos o tres mil años de existencia y los confundo en mi mente. Los maestros no tienen edad."
Julio Verne

Ficha
Lugar: Francia
Año: 1869
Calificación: 9

Julio Verne fue un hombre visionario. A través de sus novelas, se nos revelan aventuras que nos llevan a lugares remotos. A diferencia de Swift, las obras del galo no tienen un sentido crítico, sino que sólo se limitan a describir los viajes. Debo reconocer que acercarme a este libro me resultó algo difícil, luego de haber experimentado una gran decepción al leer La vuelta al mundo en ochenta días. Tal parece que dicha novela fue escrita de la misma manera como debe realizarse el viaje que describe: con prisa excesiva. SPOILER Las descripciones de los sitios que visita son magras -cuando no nulas-; el plazo de 80 días en lugar de representar un elemento de continua emoción, es apenas una fecha más; y, lo más decepcionante de todo, el final es totalmente estúpido.

Una obra mucho más brillante de este autor es Viaje al centro de la Tierra. Aunque no es mucho más verosímil que La vuelta al mundo en ochenta días, en ella abundan las descripciones vívidas, el peligro y las emociones. Veinte mil leguas de viaje submarino me parece aun superior a Viaje al centro de la Tierra. Además de las anteriores cualidades, el misterio que ofrecen Nemo, el Nautillus y su tripulación, así como el contraste entre las personalidades de Aronnax y Land, nos muestran un Verne mucho más depurado, quizá en esplendor. [Maldigo mil veces a quien se le haya ocurrido darle el nombre de "Nemo" a un pez payaso.] Me parece, sin embargo, que Verne exagera en la proporción de datos irrelevantes (quizá en un intento de mal gusto por alardear sus conocimientos), tales como las coordenadas exactas y repetitivas y el nombre científico de los seres que habitan el océano.

A mi modo de ver, el Nautillus es la amalgama entre la ciencia y la necesidad imperiosa de evitar al género humano. Es posible que el viaje del capitán sea una alegoría: para obtener algún exito científico, es necesario abstraerse, recluirse y andar sobre lo desconocido. Por otra parte, Nemo (Veinte mil leguas...), Lindenbrock (Viaje al centro...) y Fogg (La vuelta al mundo...) son la representación del hombre que deseó ser Verne: un hombre sabio, reconocido, ligado a la ciencia, de carácter ermitaño: un Holmes. La dupla sabio-sirviente es también un recurso utilizado en las tres obras: Annorax-Consejo, Lindenbrock-Hans y Fogg-Passpartout; Verne, en ellas, ensalza la labor de los sirvientes, al tiempo que destaca su gran utilidad y su fidelidad.

Personalmente, disfruto leer libros sobre viajes. Especialmente los que tratan de viajes fantásticos. Leer un libro es escapar. Y leer un libro sobre una fantasía es escapar dos veces. En suma, este libro es altamente recomendable, un indiscutible en la biblioteca personal de cualquiera.

Curiosidad: en esta obra no hay personajes femeninos.

sábado, 30 de enero de 2010

Minucias del lenguaje



 "Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento."
George Orwell


 El lenguaje es una maravilla. Es común que, por la cotidianeidad de su uso, lo subvaloremos. No deja de ser sorprendente cómo millones de personas han acordado cierto significado para algún sonido específico proveniente de una cavidad corporal. El lenguaje es un ente vivo, que se modifica según las necesidades de sus usuarios, ora agregando nuevos vocablos, ora quitándolos, e incluso aumentando el número de significados que una palabra posee.

El título de esta entrada corresponde a una serie de artículos de José G. Moreno de Alba, actual director de la Academia Mexicana de la Lengua (su sitio lo pueden hallar aquí). Sin querer equipararme con este hombre, me gustaría hacer algunas reflexiones respecto a algunos elementos de la lengua española que se habla en México. 

En primer lugar, quiero explorar algunas expresiones que se han venido haciendo camino entre el habla mexicana y cuyas raíces son netamente inglesas. La palabra "bizarro" se ha venido entendiendo como sinónimo de "estrafalario, extraño"; sin embargo, esta palabra sólo tiene dos significados "valiente" y "generoso". En efecto, en inglés, "bizarre" tiene la primer connotación, de ahí que se la haya venido dando un significado que en español carece. Otra palabra que ha sufrido este mismo fenómeno es "soportar". En más de una ocasión he escuchado que a esta palabra le dan el significado de "apoyar", mientras que su significado real es el de "sostener, llevar sobre sí una carga". Naturalmente, se hace referencia a la palabra inglesa "support", cuyo significado en aquella lengua difiere del que en español tiene la palabra "soportar".

Además de las palabras, algunas expresiones también se han tratado de incorporar a la lengua mexicana. Tal es el caso de la frase "en adición", la cual proviene de una traducción directa de la expresión anglosajona "in addition". El uso de esta frase me parece innecesario, toda vez que en español existen suficientes frases cuyo significado es muy similar, tales como "asimismo", "además" y "también". Otra de las expresiones que ha tenido similar destino es "hacer sentido", que deviene directamente de la frase "make sense". En español la expresión correcta es "tener sentido". Resulta particularmente extraño que se desee cambiar "tener" por "hacer"; el cambio no obedece a ampliar el lenguaje, sino únicamente a una mala traducción (¿imitación?) de la parla inglesa.

La corrupción del lenguaje debida a la imposición voluntaria (!) de homologar otra lengua no es la única amenza que enfrenta la lengua mexicana. También, y nuevamente debido a la cotidianeidad, las personas utilizan palabras cuyo significado no conocen. Esto es particularmente cierto en algunas frases. Así, por ejemplo, en innumerables ocasiones hemos leído la frase "no obstante" sin reparar en el significado de "obstante". "Obstar" significa "impedir, estorbar, hacer contradicción", de lo que se colige que "no obstante" significa "no impide que".

Por otra parte, existen frases de las que conocemos el significado de sus componentes por separado (esto es, de las palabras que las conforman), pero que, bien examinadas, su composición resulta extraña. Por ejemplo, todos entendemos que la frase "desde luego" se refiere a una expresión de asentimiento sinónima de "claro" y "por supuesto"; empero, analizando por partes dicha frase tenemos que "desde" sugiere un punto de partida y "luego" se refiere a "después" o a "entonces", por lo que una persona que no hable español y trate de traducir dicha frase tendrá que "desde luego" signfica "desde después" o "desde entonces", ambos muy lejos de lo que queremos dar a entender. Otra ejemplo de este tipo de frases es "al corriente". La contracción "al" no merece mayor explicación; "corriente", a su vez, tiene 17 significados* y hay que recurrir al tercero de ellos para entender la frase: "[q]ue está en uso en el momento presente o lo estaba en el momento de que se habla." Incluso así, sería imposible que un extranjero entendiera la frase por su cuenta. 

Existen muchas otras palabras y frases que evidencian la corrupción del lenguaje. No he querido extender más este tema para no hacerlo engorroso. Sólo quiero llamar su atención para que adviertan que muchas veces no somos conscientes de lo que decimos o escribimos. Lo irónico radica en que, a pesar de ello, llegamos a entendernos.


*Todos los significados a los que se refiere esta entrada fueron tomados del Diccionario de la Lengua Española.

martes, 19 de enero de 2010

[BP: 1] "Las intermitencias de la muerte" - José Saramago


 
"Antes la muerte, señor primer ministro, antes la muerte que tal suerte."
José Saramago


Ficha
Lugar: Portugal
Año: 2005
Calificación: 8

Saramago se ha consolidado como un escritor cuya principal virtud es la de mantener una comunicación muy estrecha con el lector. A través de sus obras, el lector es llevado de la mano por el narrador (generalmente omnisciente) a lo largo de la novela. Considero que ésta es una de las principales revoluciones del autor lusitano: el narrador deja de ser un cómplice del autor para convertirse en un amigo del lector.

Otra de las características de Saramago es la adhesión a aquella corriente que pugna por conservar la coma y el punto como únicos signos de puntuación. Él declara que escribe de esa manera porque quiere que el lector sea un agente activo, además de que resalta que de esa manera se genera un vínculo entre la música y la lectura. Si bien esto puede inquietar a algún lector, me parece que no presenta mayor dificultad acostumbrarse a la falta de signos de admiración y puntuación, así como de guiones y comillas. A diferencia de Saramago, y de la mayoría de los jóvenes, yo prefiero conservar la puntuación tal como es ahora.

Respecto a la obra, creo que el autor tiene la capacidad de abordar un tema casi exhausto y hacer de él algo casi nuevo. Personalmente, SPOILER me decepcinó mucho el cambio que hace de la trama hacia la mitad del libro. Hubiera preferido que continuara evaluando las consecuencias de la ausencia de la muerte. Mostrar a la muerte como casi una mujer más, con deseos y dudas me parece algo poco original y de escaso valor literario, además de que deja inconclusa la situación en aquel país.

Al contrario de lo que suele pensarse, en la obra se evidencia que la supresión (temporal o permanente) de la muerte no constituye un alivio para la sociedad. Muy al contrario, la ausencia de la muerte implica nuevos retos no menos penosos que la muerte misma. El resultado es una paradoja: la muerte se convierte en un bien deseable (necesario, cuando menos). La siguiente interrogante se asoma a lo largo de la obra: ¿hasta qué punto el hombre se halla habituado a la muerte?

El libro es recomendable hasta cierto punto, ya que invita a la reflexión acerca de cómo cambia el comportamiento humano una vez que las cosas no se dan como se espera. Esta obra se encuentra muy por debajo de "El Evangelio según Jesucristo" y aun de "La caverna" (ambas del mismo autor); sin embargo, es valiosa en tanto continúa ofreciendo una ventana hacia lo inexplorado. Saramago es uno de mis autores favoritos y "Las intermitencias...", aunque por debajo de las obras antes mencionadas, todavía se encuentra por encima de la media. En resumen, es un buen libro, sin llegar a ser una genialidad.

Nueva sección


"[L]a Biblioteca es total y que sus anaqueles
registran todas las posibles combinaciones de los
veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque
vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable
expresar: en todos los idiomas."
J. L. Borges



Visitantes:

Es un placer anunciarles que, luego de meditarlo por algún tiempo, he decidido crear una nueva sección en este blog. Dicha sección tendrá el nombre de "Biblioteca Personal" (yo también creo, como Borges, que el universo debe ser una inmensa Biblioteca), y en ella se encontrará la opinión que tenga acerca del último libro que haya leído. El objeto de esta nueva sección consiste en explorar nuevos temas en el blog; como elemento adicional, tengo la (ingenua) esperanza de que alentará a más de uno a leer los libros sobre los que opine y así entablar una charla amena sobre ellos.

Naturalmente, tendré cuidado de evitar develar el misterio o el final de las obras. Cuando ello ocurriere, utilizaré la advertencia que en estos casos se utiliza. Primero, antepondré la palabra "Spoiler" en rojo y negritas; después, el texto que le siga estará camuflado con el color del fondo del blog, de manera que será necesario que quienes quieran leer esa parte seleccionen el texto camuflado. Por ejemplo:

Respecto al final de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", considero que SPOILER Cervantes quiere terminar rápidamente con la vida de Alonso Quijano, en virtud de evitar más versiones apócrifas sobre él.

Finalmente, esta sección de "Ideas" será fácilmente identificable, ya que los títulos de las entradas contarán con el prefijo "[BP]" seguido del número de la entrega de dicha sección. Así, por ejemplo, un título podría ser
[BP: 35] "Las cuitas del joven Werther" - J. W. von Goethe

Aprovecho la oportunidad que me ofrece este espacio para agradecer sus comentarios y visitas anónimas, invitándolos a que dejen más comentarios, o bien me los hagan saber personalmente.

sábado, 16 de enero de 2010

Culpa

"Hay un remedio para las
culpas, reconocerlas."

Franz Grillparzner



Una de las cosas que más detesto escuchar es la búsqueda inútil de culpables. Expresiones tales como "no fue mi culpa", "tú tienes la culpa" y "¿de quién es la culpa?" se refieren justo a dicha búsqueda fútil. A pesar de ello, los mexicanos estamos muy acostumbrados a "echarle la culpa" a alguien, como si buscáramos eludir cualquier tipo de responsabilidad, y como si esa cortina de humo nos deslindara completamente de las consecuencias de algún acto.

Buscar culpables es algo común en los países católicos, ya que la culpa proviene de la moral de esta religión. Es por ello que la Iglesia insiste en que el sacramento de la penitencia (o confesión) debe hacerse regularmente. La Iglesia busca, a través de este signo, borrar las culpas del individuo. En otras latitudes, en lugar de buscar culpables se buscan responsables. Esta diferencia sutil implica un cambio de perspectiva: mientras que en México la culpa se liga al arrepentimiento, en otros países la responsabilidad se liga a las consecuencias. Es decir, la culpa busca el pasado, mientras que la responsabilidad se liga al futuro.

Otra de las razones por las que me desagrada buscar culpables es que el tiempo dedicado a hacerlo resultaría mucho más provechoso si, en su lugar, se buscaran soluciones al problema. Es curioso cómo la gente supone que encontrando al culpable, la solución está dada. Parece que no advierten que la solución consiste en hacer frente a las consecuencias y que dicho proceso, en numerosas ocasiones, no requiere necesariamente de encontrar un chivo expiatorio. No parecen comprenderlo.

Un ejemplo muy claro de esta búsqueda interminable del culpable lo podemos encontrar en los anuncios de partidos políticos. Algunos de ellos culpan al gobierno de no tomar las acciones correctas para caminar por el sendero del crecimiento económico. Pero los partidos políticos no son los únicos que lo hacen; ¿cuántas veces no hemos escuchado a algún amigo decir: "es que el gobierno...", o a un familiar: "es que si el presidente...", o a un periodista: "es que los sindicatos..."? Es verdad, sabemos que el gobierno no está funcionando como debería, pero también me gustaría saber qué estamos haciendo nosotros porque las cosas marchen como queremos que lo hagan. ¿Por qué nadie dice: "debería trabajar más duro", o "haré provechoso mi tiempo libre", o siquiera "me informaré quiénes son mis representantes en el gobierno"?

Hay, cuando menos, tres errores en culpar al gobierno: (1) se sigue perdiendo el tiempo buscando culpables, en lugar de aprovecharlo ofreciendo soluciones; (2) se culpa a un ente que no tiene ni nombre ni apellido (porque ni siquiera somos capaces de indagar un poco y conocer quiénes son los responsables de la materia que estamos criticando); (3) se nos olvida que también hay cosas que están en nuestras manos. Lo lamento, pero el gobierno no resolverá tus problemas, no tocará a tu puerta y te dará el empleo que sueñas, no te eximirá de pagar impuestos; tú también eres el responsable de tu entorno, y ésa es una responsabilidad que nos cuesta aceptar. También es tiempo de que nosotros, como sociedad, busquemos la manera adecuada de expresar nuestro desacuerdo y, mucho más importante que eso, que ofrezcamos soluciones, alternativas viables a nuestros problemas. Basta de buscar culpables y pongámonos a buscar soluciones.

viernes, 8 de enero de 2010

De la Libertad

"La libertad de conciencia se entiende hoy día, no sólo como la libertad de creer lo que uno quiera, sino también de poder propagar esa creencia."
Jonathan Swift



Antes que nada, deseo aclarar el título tan pretencioso que tiene esta entrada. Sería imposible resumir en unas cuantas líneas todo el concepto de "Libertad"; sin embargo, considero que unas pinceladas sobre el tema serán suficientes. A fin de cuentas, el nombre de este blog es "Ideas" y no "Conceptos". Así, no prentedo buscar la universalidad, sino meramente exponer de manera suscinta algunas de mis opiniones respecto a la "Libertad".

Más específicamente, me gustaría tratar la relación entre este concepto y el papel del Estado. Desde mi perspectiva -y ésta es la idea principal de la entrada, es decir, pueden leer esto y desechar el resto de lo escrito- el Estado debe limitarse a garantizar las libertades mínimas de los individuos. En otras palabras, debe fungir únicamente como vigilante de que las acciones de uno no afecten a otro y debe evitar comportarse como un ente que determina la moral.

Un ejemplo de esto puede encontrarse en el tema de los estupefacientes. ¿No se trata de una violación flagrante a nuestra libertad el hecho de que el Estado prohíba consumir drogas? (El delito consiste en la posesión y distribución de ésta, según tengo entendido, pero la idea subyacente es evitar su consumo.) Desde esta perspectiva, el consumo de drogas, su distribución y venta deben ser legales, por el hecho de que el Estado no debe, como indiqué anteriormente, fungir como ente determinante de la moral. Es decir, cada uno debería poder elegir consumirlas o no (¿por qué el Estado puede tomar esa decisión por nosotros?). Algunos podrán argumentar que se trata de temas de salud nacional, pero basta recordar que otras sustancias dañinas son completamente legales, como el alcohol y el tabaco. Y creo que el papel del Estado no debe basarse en función de la letalidad de las sustancias. La decisión de consumir cualquier cosa (esto es, sustancias inocuas o dañinas) debe pertenecer únicamente al individuo y no al Estado.

Tomando otro camino, en los últimos días hemos sido testigos de una batalla entre los mal denominados "homofóbicos" y los "homofílicos". En un espacio seminoticioso, a un hombre se le ocurrió exponer su animadversión hacia los homosexuales. Sobre Esteban Arce, que así se llama, han caído todo tipo de críticas, desde burlas hasta exigencias de despido. Yo creo que no obró mal. Más allá de que comparto su opinión, considero que él se encuentra en todo su derecho de opinar lo que le venga en gana. Si yo considero que, por ejemplo, las personas del Sur son inferiores a las del Centro (insisto, es sólo un ejemplo), podré estar equivocado y mucha gente podrá contradecirme, pero, a fin de cuentas, es una mera opinión. Si los demás llegan a creerme o no, eso ya no es responsabilidad mía. Mi libertad me permite expresar mis ideas, sin importar lo equívocas que éstas sean (¿qué sucedería si sólo se pudiera tener opiniones "políticamente correctas"?). Naturalmente, se debe diferenciar perfectamente entre una opinión y un hecho.

PD. Mi opinión respecto a los homosexuales es simple: creo que no son normales, creo profundamente que se equivocan y verdaderamente siento repulsión hacia ellos, pero creo aún más en que son libres de hacer lo que les plazca, en tanto sus acciones no sean en detrimeto de los demás.