El narcotráfico se ha consolidado como el problema de seguridad nacional más grave durante los últimos años en nuestro país. Poco a poco nos hemos ido acostumbrando a los términos "ejecución", "cuerno de chivo", "alto calibre", entre otros muchos. No recuerdo la última vez que vi algún noticiario y que no se hiciera alguna mención al narcotráfico. Periódicos, radio, revistas, redes sociales... en cualquier lugar se habla sobre este problema. La estrategia del gobierno respecto a este problema ha sido, desde el inicio, la confrontación. El ejército y los diferentes grupos policiacos han librado una batalla que luce sempiterna.
No creo que haya una solución a este problema en la que todos ganemos. Las únicas soluciones viables apuestan únicamente a la mitigación de este problema. Una de esas soluciones (quizá la más controvertida) es la legalización de las drogas. A continuación defino mi posición respecto a esta propuesta, utilizando diferentes consideraciones.
Consideración filosófica-jurídica
Como he señalado en ocasiones anteriores, el Estado debe limitarse a fungir únicamente como regulador, no como impositor de una consciencia moral. Así, el Estado debe carecer de la facultad de prohibir el consumo de drogas. En otras palabras, si es una decisión propia el consumo de estupefacientes (como lo es el consumo de alcohol, tabaco, así como de cualquier cosa en general), ¿por qué debe regular el Estado dicha decisión? Me parece que se trata de un típico caso de paternalismo. El Estado debe respetar mi decisión de consumir lo que a mí me parezca mejor en tanto no atente contra la libertad de nadie más.
Consideración social
Muchas veces, al plantear como solución la legalización de las drogas se contraargumenta que podría haber un considerable aumento en las muertes debido al consumo de estupefacientes. Al respecto, me gustaría comparar dos posible escenarios: en el primero, se continúa con la estrategia de confrontación; en el segundo, se legalizan las drogas.
¿Cuál es el costo en vidas de la lucha antidrogas en México? Según información que publica el periódico Reforma, en 2009 hubo 6,585 ejecuciones relacionadas con el narcotráfico (se trata de cifras conservadoras; datos de El Universal consideran 7,724 para ese año). En lo que va del 2010 ya son 2,585 ejecuciones; (un escalofriante promedio de 27.8 ejecuciones diarias); de seguir a este ritmo, el número total para este año puede estimarse en poco más de 10,000.
¿Cuál sería el costo en vidas en caso de la legalización? La Secretaría de Salud revela que en nuestro país existen alrededor de 500,000 consumidores de drogas. A su vez, Conadic informa que en 2009 hubieron cerca de 300 muertes atribuibles al consumo de estupefacientes.
¿Qué podemos colegir de estos datos? ¡Que se necesitaría que el consumo de drogas se disparese 33 veces el actual para igualar el número de víctimas relacionadas con las ejecuciones! Para dar una mejor perspectiva del caso, los muertes relacionadas con el narcotráfico ocupan el 8vo. lugar de las diez principales causas de muerte en 2009 según datos oficiales de la Secretaría de Salud. No creo que haya manera de que el consumo de drogas se dispare 33 veces el actual, incluso legalizándolas.
Consideración económica
La imagen de nuestro país en el mundo se ha deteriorado considerablemente con la guerra contra el narcotráfico. ¿Cuál es el costo de esta pérdida de buena imagen? La inversión extranjera directa en México se redujo 50.8% en el 2009. Por supuesto, no toda esta caída es atribuible al narcotráfico y la ola de violencia (no olvidar que se trató de un año atípico, en donde la economía mundial se encontraba colapsada). Caso curioso resulta observar que la calificación de riesgo país de JP Morgan para México durante estos años no ha sufrido variaciones significativas atribuibles al narcotráfico.
Por otra parte, ¿cuánto cuesta esta guerra? Desafortunadamente, no se cuenta con información respecto al presupuesto destinado exclusivamente a la guerra contra el narcotráfico. Sin embargo, se sabe que la suma de los presupuestos destinados a la Secretaría de Defensa, Secretaría de Marina, Secretaría de Seguridad Pública y Procuraduría General de la República ascendió en 2009 a 104,907 millones de pesos. ¿Cuánto puede ser atribuido al combate al narcotráfico? Aunque no se conoce dicha cifra, podemos arriesgarnos a compararla con la cantidad que se destinó para la prevención de drogas: 1,300 millones de pesos. No me parecería una mala inversión destinar la cantidad que se destina ahora para remediar el mal a su prevención.
Una última consideración económica: en caso de legalizarse las drogas, los cárteles se constituirían como empresas, es decir, como contribuyentes fiscales. Así es, hasta pagarían impuestos, tal como lo hacen las tabacaleras y la industria del alcohol. No conozco una cifra de la cantidad de droga que pasa por México, pero estoy seguro de que el SAT podría ser capaz de salir del atolladero en que ahora se encuentra si pudiera cobrar, al menos, un 20% de ese total.
Hay una última consideración que, por falta de conocimientos en la materia, he decidido no profundizar: la consideración internacional. No ignoro que si México legalizara las drogas, nuestros vecinos del norte lo tomarían como afrenta y podríamos salir muy castigados. También sé que la legalización sólo es posible si EUA también la lleva a cabo, pues prácticamente toda la droga es material de exportación a ese país.
Tras las anteriores consideraciones, concluyo que la legalización de las drogas, si bien no es deseable, se trata de una solución menos mala que una guerra frontal contra los cárteles que las controlan. Comentarios y críticas (bien fundamentados, por supuesto) son muy bien recibidos.


1 comentario:
Lord, como siempre su análisis desde diversos puntos resulta certero, pero creo la consideración internacional es una de las que más pesa, muchos están a favor de la legalización de las drogas, otros en contra, es como si se quisiera imponer el modelo de las naciones más liberales de Europa, como los Países Bajos, Suecia, y demás, pero debemos considerar un punto importante y es, México, no esta más lejos de ser una Europa que nada, la distancia en en desarrollo de nuestras naciones (incluyo a Albania, aunque puede parecerse más de lo que creemos) es sideral, años luz nos separán de una tradición juridico-filosofica de Holanda, donde las drogas son legales y un monopolio estatal hasta donde tengo entendido; pero nuestro país, que tiene de por si una pésima productividad, una moral irascible y una descomposición total se vería un tanto afectado por el uso de drogas, a menos su uso quedará regulado a "Bares", en los cuales el drogo se quede ahi hasta que termine su efecto, creando otro monopolio estatal (cosa que ya hay demasiados).
Creo si bien el Estado no debe ser un regulador de la consciencia social, debe salvaguardar a la sociedad siempre en búsqueda del Bien Común y si la legalización nos da ese bien común, adelante, pero debe hacerse un análisis más exhaustivo, tomar las medidas necesarias y no sólo contemplarlo con ojos de corto plazo (costumbre de nuestro país desde tiempos muy antaños).
Esa es mi opinión.
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