sábado, 30 de enero de 2010

Minucias del lenguaje



 "Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento."
George Orwell


 El lenguaje es una maravilla. Es común que, por la cotidianeidad de su uso, lo subvaloremos. No deja de ser sorprendente cómo millones de personas han acordado cierto significado para algún sonido específico proveniente de una cavidad corporal. El lenguaje es un ente vivo, que se modifica según las necesidades de sus usuarios, ora agregando nuevos vocablos, ora quitándolos, e incluso aumentando el número de significados que una palabra posee.

El título de esta entrada corresponde a una serie de artículos de José G. Moreno de Alba, actual director de la Academia Mexicana de la Lengua (su sitio lo pueden hallar aquí). Sin querer equipararme con este hombre, me gustaría hacer algunas reflexiones respecto a algunos elementos de la lengua española que se habla en México. 

En primer lugar, quiero explorar algunas expresiones que se han venido haciendo camino entre el habla mexicana y cuyas raíces son netamente inglesas. La palabra "bizarro" se ha venido entendiendo como sinónimo de "estrafalario, extraño"; sin embargo, esta palabra sólo tiene dos significados "valiente" y "generoso". En efecto, en inglés, "bizarre" tiene la primer connotación, de ahí que se la haya venido dando un significado que en español carece. Otra palabra que ha sufrido este mismo fenómeno es "soportar". En más de una ocasión he escuchado que a esta palabra le dan el significado de "apoyar", mientras que su significado real es el de "sostener, llevar sobre sí una carga". Naturalmente, se hace referencia a la palabra inglesa "support", cuyo significado en aquella lengua difiere del que en español tiene la palabra "soportar".

Además de las palabras, algunas expresiones también se han tratado de incorporar a la lengua mexicana. Tal es el caso de la frase "en adición", la cual proviene de una traducción directa de la expresión anglosajona "in addition". El uso de esta frase me parece innecesario, toda vez que en español existen suficientes frases cuyo significado es muy similar, tales como "asimismo", "además" y "también". Otra de las expresiones que ha tenido similar destino es "hacer sentido", que deviene directamente de la frase "make sense". En español la expresión correcta es "tener sentido". Resulta particularmente extraño que se desee cambiar "tener" por "hacer"; el cambio no obedece a ampliar el lenguaje, sino únicamente a una mala traducción (¿imitación?) de la parla inglesa.

La corrupción del lenguaje debida a la imposición voluntaria (!) de homologar otra lengua no es la única amenza que enfrenta la lengua mexicana. También, y nuevamente debido a la cotidianeidad, las personas utilizan palabras cuyo significado no conocen. Esto es particularmente cierto en algunas frases. Así, por ejemplo, en innumerables ocasiones hemos leído la frase "no obstante" sin reparar en el significado de "obstante". "Obstar" significa "impedir, estorbar, hacer contradicción", de lo que se colige que "no obstante" significa "no impide que".

Por otra parte, existen frases de las que conocemos el significado de sus componentes por separado (esto es, de las palabras que las conforman), pero que, bien examinadas, su composición resulta extraña. Por ejemplo, todos entendemos que la frase "desde luego" se refiere a una expresión de asentimiento sinónima de "claro" y "por supuesto"; empero, analizando por partes dicha frase tenemos que "desde" sugiere un punto de partida y "luego" se refiere a "después" o a "entonces", por lo que una persona que no hable español y trate de traducir dicha frase tendrá que "desde luego" signfica "desde después" o "desde entonces", ambos muy lejos de lo que queremos dar a entender. Otra ejemplo de este tipo de frases es "al corriente". La contracción "al" no merece mayor explicación; "corriente", a su vez, tiene 17 significados* y hay que recurrir al tercero de ellos para entender la frase: "[q]ue está en uso en el momento presente o lo estaba en el momento de que se habla." Incluso así, sería imposible que un extranjero entendiera la frase por su cuenta. 

Existen muchas otras palabras y frases que evidencian la corrupción del lenguaje. No he querido extender más este tema para no hacerlo engorroso. Sólo quiero llamar su atención para que adviertan que muchas veces no somos conscientes de lo que decimos o escribimos. Lo irónico radica en que, a pesar de ello, llegamos a entendernos.


*Todos los significados a los que se refiere esta entrada fueron tomados del Diccionario de la Lengua Española.

2 comentarios:

El Abuelo dijo...

Estimado Lord, le vuelvo a felicitar por su cumpleaños; debo decirle que la lengua española se ha visto muy agredida por la amplia influencia anglosajona, al grado que muchas palabras se han olvidado y otras se han redefinido, cosa triste, que parece el español esta en su fase de extinción pues nadie lo habla correctamente y me incluyo en este amplio grupo que no lo habla de la manera más correcta posible.

Laura dijo...

Ahí se demuestra la inteligencia humana, en la complicación del lenguaje. No me refiero a su extensión (que también es algo impresionante), sino a la forma de su uso. El lenguaje no sólo funciona con palabras y significados, entran en juego muchos más factores que tenemos que relacionar para poder entenderlo (y lo hacemos casi automaticamente, sin darnos cuenta): los gestos, el tono, la situación, la intención… Así somos capaces de entender la ironía, las metáforas, las expresiones, las palabras que no conocemos... Hay una contradicción que a mi me hace mucha gracia, cuando solemos usar "no" y "nunca" en una misma frase y continua siendo negativa, a pesar de que dos complementos de negación la convierte en una afirmación. Por ejemplo, "yo no ahorro nunca", literalmente significa lo contrario de lo que queremos expresar.

Esa inteligencia, es la que nos diferencia de cualquier otra inteligencia, como por ejemplo la artificial. Imaginemos un robot que fuera capaz de almacenar en su memoria todas las palabras en todos los idiomas y todos sus significados. No sabría hablar, no sabría reconocer la intencionalidad de las palabras, que cambia según de quien provenga y en que circunstancias se den (factores aleatorios e infinitos), no podría comunicarse a pesar de toda su memoria. Sin embargo la capacidad de un ser humano para interpretar y deducir una palabra o una frase, la capacidad para utilizar un lenguaje es, como tú bien has dicho, una maravilla.