sábado, 16 de enero de 2010

Culpa

"Hay un remedio para las
culpas, reconocerlas."

Franz Grillparzner



Una de las cosas que más detesto escuchar es la búsqueda inútil de culpables. Expresiones tales como "no fue mi culpa", "tú tienes la culpa" y "¿de quién es la culpa?" se refieren justo a dicha búsqueda fútil. A pesar de ello, los mexicanos estamos muy acostumbrados a "echarle la culpa" a alguien, como si buscáramos eludir cualquier tipo de responsabilidad, y como si esa cortina de humo nos deslindara completamente de las consecuencias de algún acto.

Buscar culpables es algo común en los países católicos, ya que la culpa proviene de la moral de esta religión. Es por ello que la Iglesia insiste en que el sacramento de la penitencia (o confesión) debe hacerse regularmente. La Iglesia busca, a través de este signo, borrar las culpas del individuo. En otras latitudes, en lugar de buscar culpables se buscan responsables. Esta diferencia sutil implica un cambio de perspectiva: mientras que en México la culpa se liga al arrepentimiento, en otros países la responsabilidad se liga a las consecuencias. Es decir, la culpa busca el pasado, mientras que la responsabilidad se liga al futuro.

Otra de las razones por las que me desagrada buscar culpables es que el tiempo dedicado a hacerlo resultaría mucho más provechoso si, en su lugar, se buscaran soluciones al problema. Es curioso cómo la gente supone que encontrando al culpable, la solución está dada. Parece que no advierten que la solución consiste en hacer frente a las consecuencias y que dicho proceso, en numerosas ocasiones, no requiere necesariamente de encontrar un chivo expiatorio. No parecen comprenderlo.

Un ejemplo muy claro de esta búsqueda interminable del culpable lo podemos encontrar en los anuncios de partidos políticos. Algunos de ellos culpan al gobierno de no tomar las acciones correctas para caminar por el sendero del crecimiento económico. Pero los partidos políticos no son los únicos que lo hacen; ¿cuántas veces no hemos escuchado a algún amigo decir: "es que el gobierno...", o a un familiar: "es que si el presidente...", o a un periodista: "es que los sindicatos..."? Es verdad, sabemos que el gobierno no está funcionando como debería, pero también me gustaría saber qué estamos haciendo nosotros porque las cosas marchen como queremos que lo hagan. ¿Por qué nadie dice: "debería trabajar más duro", o "haré provechoso mi tiempo libre", o siquiera "me informaré quiénes son mis representantes en el gobierno"?

Hay, cuando menos, tres errores en culpar al gobierno: (1) se sigue perdiendo el tiempo buscando culpables, en lugar de aprovecharlo ofreciendo soluciones; (2) se culpa a un ente que no tiene ni nombre ni apellido (porque ni siquiera somos capaces de indagar un poco y conocer quiénes son los responsables de la materia que estamos criticando); (3) se nos olvida que también hay cosas que están en nuestras manos. Lo lamento, pero el gobierno no resolverá tus problemas, no tocará a tu puerta y te dará el empleo que sueñas, no te eximirá de pagar impuestos; tú también eres el responsable de tu entorno, y ésa es una responsabilidad que nos cuesta aceptar. También es tiempo de que nosotros, como sociedad, busquemos la manera adecuada de expresar nuestro desacuerdo y, mucho más importante que eso, que ofrezcamos soluciones, alternativas viables a nuestros problemas. Basta de buscar culpables y pongámonos a buscar soluciones.

1 comentario:

El Abuelo dijo...

Lord, una vez más, ha dado en el blanco, el responsabilidad del pueblo tener un bune gobierno, pero ¿qué podemos esperar de un pueblo ignorante?... Por otra parte, citaré a J.F Kennedy, que aunque me desagradan mucho los gringos, en esa frase tuvo toda la razón: "No preguntes que puedes hacer tu país por ti, pregunta qué puedes hacer tu por tu país"