lunes, 8 de diciembre de 2008

Fui


Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
- Antonio Machado


El suelo se ha jubilado.

La gente camina flotando, o dando pequeños brincos. Algunos aventurados optan por navegar bajo los ríos suspendidos; otros prefieren adelgazar lo suficiente para ser arrastrados por las corrientes de aire; los más lúcidos atan hilos a todas sus palabras, de manera que cuando las pronuncian sólo tienen que halar de ellos para llegar a donde pretenden; todavía por allá se alcanzan a ver algunas parejas que se elevan utilizando la vorágine del amor.

No sabemos a dónde va, ni las razones de su retiro. Hay quien sospecha que está disfrazado. Algunos creemos que está durmiendo.
Por casualidad hallamos una nota que parece ser de él. No podemos entender el mensaje, pues contiene un par de palabras a todos desconocido. El mensaje es el siguiente: "Fui por Tiempo".


jueves, 4 de diciembre de 2008

Estío

Have you ever noticed Autumn actually works?

¿Qué recuerda de aquellas lecciones pueriles acerca de las estaciones del año? Quizá el mecanismo varíe un poco, pero más o menos se tiene la misma idea: relacionamos primavera con flores; verano, con sol; otoño, con hojas secas; invierno, con nieve. Ésas han sido las imágenes que se nos han presentado acerca de las estaciones.
Pero, ¿en realidad lo sabemos? Es decir, ciertamente lo tenemos en la mente, mas, ¿lo tenemos en los sentidos? En otras palabras, ¿podemos decir más de las estaciones del año que flores, sol, hojas secas o nieve?
Por ejemplo, ¿ha notado que hay más viento en otoño?, ¿ha advertido que el aire es más denso en verano?, ¿se ha dado cuenta que a muchas flores les hace mejor el frío invernal que el calor de la primavera?
Hace algunos días, mientras paseaba por la ciudad, me impresionó la cantidad de hojas secas que había en los camellones y banquetas (la foto aquí expuesta es testigo de aquella experiencia). Aquello no parecía una ciudad, sino un pequeño bosque del que emergían los restos de una ciudad. Algo aún más increíble atrajo mi atención. Nadie se asombra de este fenómeno. Y es que entre celulares, tráfico, estrés y demás beneficios de la modernidad, se nos escapan las cosas más simples. Hemos perdido la capacidad de observar. Y estamos perdiendo la capacidad de sorprendernos.
Los vientos de la modernidad están secando nuestras hojas de la observación y el asombro. Y estamos a un paso del frío invernal.

martes, 2 de diciembre de 2008

Génesis

Éste es un blog.
Pero supongo que Vd. ya lo sabe. Después de todo, sólo hay dos formas de que haya llegado hasta aquí: por casualidad y por intención. La primera, la perdono. La segunda, la agradezco.

Éste será el nuevo hogar de algunas de las ideas que vaya teniendo de vez en cuando. Espero que no espere, porque no espero que espere.

Abreviaré mi presentación diciendo que mi nombre es Alan Jiménez. Por lo demás, me daré a conocer por lo que aquí escriba.

Que mis ideas sean el reflejo de quien soy.